lunes, 29 de septiembre de 2008

LAS ENFERMEDADES CARDÍACAS Y SU RELACION CON LAS ENFERMEDADES PERIODONTALES

¿Cuál es frecuencia de las enfermedades cardiacas y de las enfermedades periodontales?

Sabemos que las enfermedades cardiovasculares constituyen la principal causa de muerte en nuestro país, con claro origen en procesos de arteriosclerosis. Hoy en día se sabe que las enfermedades de la encía, afectan a gran parte de la población. Ambas enfermedades se caracterizan porque dan pocas “señales de aviso” y se ha demostrado que gran parte de la población desconoce que las está padeciendo. La existencia de datos que hacen pensar en una posible relación entre ambas patologías y la importancia de su diagnóstico y detección precoz nos animan a presentar este documento.

Enfermedades periodontales, necesidad de conocerlas para prevenirlas.

El término periodontitis agrupa a un conjunto de enfermedades inflamatorias que afectan a los tejidos de alrededor del diente (periodonto) y que fijan el diente al tejido óseo que rodea las raíces dentales.
Se trata de enfermedades crónicas de progresión cíclica, con brotes periódicos de destrucción causados por bacterias, que habitualmente viven en la boca de todos nosotros, que han crecido indebidamente ayudadas por la susceptibilidad individual a las enfermedades periodontales (predisposición a veces hereditaria), o los malos hábitos higiénicos. Las enfermedades de la encía evolucionan normalmente sin dolor y silenciosamente, hasta sus fases más avanzadas.

Los primeros signos y síntomas que aparecen son de inflamación, siendo su forma clínica la denominada gingivitis, pudiendo apreciarse: enrojecimiento e hinchazón de la encía, sangrado de la encía al cepillarse los dientes o incluso de forma espontánea.

Cuando las enfermedades periodontales han evolucionado a un segundo estadío, donde la encía se despega del diente formando las bolsas periodontales, pasan a denominarse periodontitis y suelen aparecer otros síntomas tales como: la retracción o merma de las encías, sensación de dientes más largos, movilidad de los dientes, separación entre los dientes, cambio en la forma de encajar los dientes cuando se muerde, aumento de la sensibilidad dental, sobre todo al frío, sensación de quemazón y dolor de encía, aparición de abscesos y flemones en la encía, y también mal aliento.

En muchas ocasiones, sin embargo, las enfermedades periodontales pueden pasar desapercibidas, y no sospecharse, siendo la única manera de detectarlas el examen del odontólogo. En este sentido, es destacable que el sangrado (que es el signo más frecuente y temprano), está disminuido en las personas fumadoras, pudiendo su ausencia resultar engañosa para el paciente.

Es la periodontitis un riesgo para la enfermedad cardiovascular?

Actualmente se han encontrado Porphyromona Gingivalis y otros gérmenes causantes de enfermedades periodontales en las placas de ateroma vasculares y cada vez hay pruebas más claras y contundentes que avalan la existencia de asociaciones de riesgo entre la periodontitis y las enfermedades cardiovasculares.

Al ser las enfermedades periodontales unas infecciones orales crónicas que cursan con un incremento de bacterias debajo de las encías, se piensa que estas bacterias pueden provocar infecciones a distancia en otros órganos, entre ellos el corazón.

El mecanismo sugerido para la asociación entre las infecciones, como las periodontitis, y la isquemia coronaria, que ocasiona los infartos de corazón, sería el efecto de las bacterias sobre las células implicadas en los mecanismos que provocan la arteriosclerosis y su consecuencia más grave, la aterotrombosis (obstrucción de una arteria por placas que bloquean su luz). Esta es una enfermedad compleja, de larga evolución, motivada por gran número de factores; entre ellos destaca la inflamación, entendiendo por inflamación el proceso desencadenado por nuestras defensas, en el que participan células de la sangre y muchos elementos químicos liberados por ellas.

Hábitos cardio-periosaludables

Conocemos perfectamente cuales son los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares. Los principales son el consumo de tabaco, la diabetes, la obesidad y el estrés. Varios de estos factores de riesgo coinciden con los de las enfermedades periodontales como son el tabaquismo, el estrés, la diabetes mal controlada y otras enfermedades, que comprometen los mecanismos de defensa contra las infecciones. El tabaquismo, es uno de los principales factores de riesgo de enfermedad coronaria, e incrementa el riesgo de padecer enfermedades periodontales; los fumadores responden pero al tratamiento periodontal, y tienen mayores posibilidades de volver a enfermar tras su tratamiento.
La mayoría de los factores de riesgo pueden ser evitados modificando nuestros hábitos. Sin embargo debemos conocer que existen otros factores no modificables por el paciente, como la predisposición familiar. En todos los casos, la posibilidad de contraer enfermedades periodontales se reduce con una higiene oral adecuada y visitas periódicas al dentista. Concluimos, resaltando la importancia de establecer sistemas de prevención para reducir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y periodontales. Un estilo de vida saludable, con una dieta sana, variada y equilibrada, la práctica habitual de ejercicio físico y el abandono del hábito tabáquico, redundará en una mejoría tanto de la esperanza como el la calidad de vida.



miércoles, 24 de septiembre de 2008

ODONTOLOGIA PARA GESTANTES


Durante el periodo de gestación, tienen lugar una serie de alteraciones en el organismo de la gestante que
pueden llevar a la aparición de problemas dentales o periodontales (de la encía), entre estas podemos
encontrar:
• Mayor consumo de azúcares, que tiene como consecuencia la mayor tendencia a la aparición de caries.
• Aumenta la acidez de la boca y, por lo tanto, la incidencia de caries.
• Aumento de la concentración de ciertas bacterias de la flora bucal (inducido por las hormonas del embarazo), las cuales producen mayor incidencia de gingivitis (inflamación de la encia)
• La gestante se alimenta más veces al día, reparte las comidas.
• Disminución de los cuidados higiénicos orales, principalmente antes y después del momento del parto, cuando se está más preocupada por otros aspectos como la salud del bebé o de la madre.

¿La gestante puede recibir tratamiento odontológico?

Obviamente, sí. En cualquiera de las etapas puede ser atendida, todo y que el segundo trimestre (entre los 4 y 6 meses) es el momento más oportuno, porque en ese momento ella goza de mayor estabilidad.
Durante el primer trimestre debe evitarse la administración de fármacos, pues se está formando el bebé, y en el tercer trimestre la madre está más ansiosa debido a la proximidad del parto.

¿ Existen riesgos por la utilización de anestesia local?

No, porque el profesional sabe elegir cual es la más apropiado. Algunas gestantes presentan una elevada presión arterial, lo que debe ser tomado en cuenta. El odonto-estomatólogo, junto con el ginecólogo elegirán el anestésico más oportuno.

¿ Puede hacerse radiografías?

Si que es posible pero debe evitarse en el primer trimestre, ya que acontece la embriogénesis, y se están formando todos los órganos. En caso de tomar radiografías, es obligatorio utilizar el delantal de plomo en cualquier fase gestacional.

¿ Las encías se inflaman más?

La gestación conlleva una mayor inflamación de las encías. A pesar de haber una mayor vascularización del periodonto, el embarazo sólo afecta a aquellas áreas inflamadas previamente, y no en los estados de salud gingival. De nuevo, la causa de esta inflamación es la presencia de placa bacteriana y el aumento de concentración de determinadas bacterias inducido por los cambios hormonales.

¿ Existen cuidados especiales para la higiene oral?

Los cuidados son los mismos que para una mujer no embarazada: cepillado diario, complementado con el hilo dental y los cepillos interproximales. La calidad de esa limpieza es más importante que la frecuencia, de ahí la importancia de seguir los consejos de higiene oral, instruidos por la higienista dental.

¿ Cuando empiezan a formarse los dientes del bebé?

Los dientes deciduos comienzan a formarse a partir de la 6º semana y los permanentes, a partir del 5ª mes de vida intrauterina.De esta forma, condiciones desfavorables durante la gestación ( uso de medicamentos, infecciones,carencias nutricionales;...) pueden ser causa de problemas para los dientes en fases de formación y mineralización.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

La Dentadura Postiza (la prótesis)

Qué es la dentadura postiza?

La dentadura postiza reemplaza a los dientes faltantes y a los tejidos adyacentes con un aparato dental de resina acrílica que se puede remover y, en algunos casos, con una combinación de metales.


¿Cuáles son los distintos tipos de dentadura postiza?

Existen cuatro tipos básicos de dentadura postiza, y son los siguientes:
· Completa: Este tipo de dentadura postiza reemplaza a todos los dientes y a sus tejidos adyacentes.
· Parcial: La dentadura postiza parcial actúa como un puente dental ya que "llena" el espacio vacío que existe entre el diente o los dientes faltantes.
· Convencional: La dentadura postiza convencional permite un tiempo de recuperación (por lo general de 4 a 8 semanas) después de que todos los dientes son extraídos, antes de colocar los dientes postizos en la boca.
· Inmediata: Este tipo de dentadura postiza no permite un período de curación después de que todos los dientes hayan sido extraídos. La dentadura postiza es colocada inmediatamente en la boca después de extraer todos los dientes. Se pueden necesitar ajustes adicionales en el diseño de este tipo de dentadura postiza a medida que avanza la curación.


Cuidado de la salud oral y la dentadura postiza:
Retire la dentadura postiza diariamente y cepíllela con cuidado usando un cepillo y una pasta de dientes específicamente diseñados para la limpieza de los dientes postizos.
Si la prótesis lleva "ganchos" (retenedores) limpie cuidadosamente la parte interna y externa de los mismos.
Evite el uso de limpiadores abrasivos en su dentadura postiza.
Evite la limpieza o la esterilización de su dentadura postiza en agua hirviendo; ya que es muy probable que se dañe.
Si una dentadura parcial está en su lugar, retírela antes de cepillar los dientes naturales.
Una vez retirada, mantenga la dentadura postiza en un lugar seguro, fuera del alcance de los niños.
Una vez retirada, introduzca la dentadura postiza en una solución limpiadora adecuada o en agua.
Acuda cada 6 meses a un profesional de la salud oral para que efectúe una limpieza.

El embarazo y su relación con la odontología

Cuántas veces hemos oído a nuestras madres o abuelas decirnos : “Cada hijo me costo una muela”, puede ser verdad pero no va relacionado a la pérdida de calcio de nuestros dientes, pues una vez formados estos no pueden devolver su contenido de calcio al cuerpo, y Dios en su maravillosa sabiduría le da al organismo la capacidad de generar el calcio necesario para el bebé.
Lo que sucede es que muchas veces aumenta el número de caries por otros factores:
· Durante el embarazo solemos tener languidez y eso nos hace comer pequeñas cantidades de comida pero más veces en el día, este hábito de picar entre horas esta relacionado con un riesgo más elevado de contraer caries.
· También los llamados “antojos”, hacen que comamos muchos cítricos que suelen erosionar la superficie del diente, o en horas avanzadas de la noche nos provoca cosas dulces.
· También los vómitos a repetición y el reflujo gástrico, dañan la superficie del esmalte.
La inflamación de las encías con sangrado está presente en casi el 80% de las mujeres embarazadas, pues en este tiempo se producen cambios significativos atribuidos a alteraciones hormonales de los estrógenos y progesterona, estas hormonas parecen alterar el ecosistema subgingival favoreciendo el crecimiento de algunos microorganismos en especial de la “prevotella intermedia” que es la causante de la enfermedad periodontal, pues estas hormonas sirven de nutrientes a este microorganismo. La encía se pone de color rojo intenso, con una textura lisa y brillante, y además sangra con facilidad, aparece por lo general desde el segundo mes de embarazo y termina con el nacimiento del niño.
Si es que antes del embarazo ya las encías, estaban enfermas entonces empeorará durante estos meses y se puede llegar a apreciar un aumento de la movilidad de los dientes, que no mejorará al terminar el embarazo, sino que necesitará la mano del especialista.
Es común que la mujer embarazada presente cierto grado de temor hacia los tratamientos odontológicos, pero el embarazo no constituye ninguna contraindicación, un buen profesional sabrá tomar las medidas de protección necesarias, es importante en esta etapa tener un mayor cuidado de su salud bucodental, pues hay mucha relación entre la enfermedad periodontal y el parto prematuro, porque esta produce interlukina que es un mediador fisiológico que esta presente en los partos prematuros.
Es importantísimo aplicar una odontología preventiva, realizando una profilaxis dental idealmente antes del tercer mes de gestación, y así su dentista haga un buen diagnóstico y le enseñe la técnica adecuada de cepillado para evitar problemas dentales a futuro. Y poder sonreír abiertamente en esta bella e importante tarea de ser mujer.

La placa bacteriana

Al poco momento de haber nacido aparecen una gran cantidad de microorganismos que van a convivir con nosotros por toda la vida.
Por medio de las proteínas de nuestra saliva se va formando una capa invisible sobre los dientes, la cual se convierte en base para el deposito de los diferentes bacterias presentes en la boca. A todo este conjunto de placa más microorganismos se le denomina placa bacteriana.
Las bacterias están unidas mediante las proteínas y azucares que consumimos, lo cual a su vez les sirve de alimento.
Hay diferentes tipos de caries de acuerdo al tipo de bacteria. Si hay una mayoría de bacterias que al metabolizar los azucares producen ácidos, tendremos una placa acidógena, y el ácido láctico producto final inicia el proceso de destrucción dentaria.
Si por el contrario predominan bacterias cuyo metabolismo produce sustancias básicas, habrá inflamación y posterior destrucción del periodonto.
Como vemos ambos tipos de bacteria conviven pero lo determinante es la mayoría de una de ellas.
Hay otro tipo de placa, la cual por tener cantidades mínimas de bacterias no tienen capacidad de hacer daño. Este tipo de placa llamado inocua da lal explicación de por que algunas personas con poco o ningún cuidado no sufran de caries.
La placa bacteriana no desaparece con lavarnos los dientes a diferencia del sarro que esta formada por restos alimenticios y no prácticamente no se adhiere.
Cuando la placa bacteriana adquiere determinado grosor se hace visible y suele calcificar con diferentes sales adquiridas por los alimentos y saliva.
Después de este proceso de calcificación se forma el cálculo dental ó sarro.

La Diabetes y La Salud Oral


La diabetes, si no se controla de forma adecuada, puede conducir a enfermedades periodontales (de las encías) en jóvenes y adultos. Las enfermedades periodontales son infecciones de las encías y los huesos que mantienen a los dientes en su lugar.

La Diabetes y las enfermedades periodontales:Debido a los cambios en los vasos de la sangre causados por la diabetes, los vasos engrosados de la sangre pueden deteriorar la eficacia del flujo de nutrientes y la eliminación de desechos de los tejidos corporales. Este deterioro en el flujo de la sangre puede debilitar las encías y los huesos, lo que los hace más susceptibles a la infección.
Además, si la diabetes está mal controlada, los niveles altos de glucosa en los fluidos de la boca estimularán el crecimiento de bacterias que pueden causar la enfermedad en las encías.
Un tercer factor, fumar, perjudica la salud oral hasta en las personas que no tienen diabetes. Sin embargo, una persona que fuma y que tiene diabetes corre mucho más riesgo de desarrollar una enfermedad de las encías que alguien que no tiene diabetes. (Los fumadores diabéticos mayores de 45 años de edad tienen un 20 por ciento más de probabilidades de desarrollar una enfermedad de las encías severa, que una persona sin dichos factores de riesgo).
Junto con la higiene oral pobre, la diabetes puede llevar a la gingivitis, la primera etapa de la enfermedad periodontal, o a la periodontitis, que es una enfermedad severa de las encías.
¿Cuáles son los síntomas de las enfermedades periodontales?A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de las enfermedades de las encías. Sin embargo, cada individuo puede experimentar los síntomas de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:

· Encías sensibles, hinchadas e irritadas.
· Sangrado durante el cepillado y, o la limpieza con hilo dental.
· Encías retraídas.
· Dientes flojos o separados.
· Mal aliento persistente.
· La dentadura postiza ya no encaja.
· Pus entre los dientes y las encías.
· Cambio de la mordida y de la alineación mandibular.
Los síntomas de las enfermedades de las encías pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Consulte a un dentista u otro especialista de la salud oral para su diagnóstico.

¿Cuáles son los diferentes tipos de enfermedades periodontales?Los diferentes tipos de enfermedades periodontales se clasifican según la etapa a la que la enfermedad ha avanzado en el momento de la evaluación:

· La gingivitis.Con la gingivitis, la forma más leve de la enfermedad periodontal, las encías tienden a estar rojas, hinchadas y con dolor, lo que causa el sangrado fácil durante la limpieza diaria y el uso de hilo dental. El tratamiento por parte de un dentista, y el cuidado constante y adecuado en el hogar ayudan a resolver los problemas asociados con la gingivitis.

· La periodontitis leve.La gingivitis sin tratar lleva a la periodontitis leve. Esta etapa de la enfermedad de las encías muestra evidencia de que el hueso que rodea al diente está comenzando a desgastarse. La atención médica inmediata es necesaria para evitar mayor erosión y daño.

. La periodontitis de moderada a avanzada.Esta etapa, la más avanzada de la enfermedad periodontal muestra una pérdida significativa del hueso y de los tejidos que rodean a los dientes.

Tratamiento de las enfermedades periodontalesEl tratamiento específico para la enfermedad periodontal será determinado por su dentista basándose en lo siguiente:

· Su edad, su estado general de salud y su historia médica.
· Que tan avanzada está la enfermedad.
· Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
· Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.
· Su opinión o preferencia.

El tratamiento puede incluir alguno, o una combinación de, los siguientes:

· Eliminación de la placa.La limpieza profunda puede ayudar a eliminar la placa y el tejido infectado en las etapas tempranas de la enfermedad, mientras se alisan las superficies dañadas de la raíz de los dientes. Luego, las encías pueden volver a adherirse a los dientes.
· Medicamentos.
· Cirugía.Cuando la enfermedad está avanzada, las áreas infectadas debajo de las encías se limpiarán, y los tejidos serán reformados o reemplazados. Los tipos de cirugía incluyen los siguientes:

o Reducción en bolsa.
o Procedimiento de regeneración.
o Injerto de tejido blando.
o Agrandamiento de corona.
· Implantes dentales.

La Diabetes y otros problemas oralesLa diabetes también puede ocasionar otros problemas orales, por ejemplo los siguientes:
· Algodoncillo.El algodoncillo es una infección de hongos en la boca, ocurre a menudo en personas con diabetes debido a los altos niveles de azúcar en la saliva (el hongo se nutre de la glucosa).
· Boca seca.A menudo es un síntoma de la diabetes no detectada, la boca seca quiere decir que no existe suficiente saliva en la boca para mantenerse húmeda. La saliva es necesaria para ayudar a digerir la comida, y evitar infecciones y la destrucción de los dientes mediante el control de las bacterias y los hongos. La boca seca puede ocasionar dificultades para saborear, masticar y tragar los alimentos, también puede impedir el habla. Además, puede causar infecciones bucales y la destrucción de los dientes.

Aunque cada individuo puede experimentar los síntomas de una forma diferente, los síntomas de boca seca pueden incluir los siguientes:

o Boca seca y pegajosa.
o Labios secos.
o Sensación de ardor en la boca.
o Lengua dura.
o Llagas o infecciones bucales.
Siempre consulte a un médico para su diagnóstico.
El tratamiento de la boca seca depende de lo que causa la condición. La boca seca puede ser causada por medicamentos, enfermedades, tratamientos para el cáncer y daños en los nervios.

Algunos consejos para evitar los síntomas de la boca seca incluyen los siguientes:

o Beber sorbos frecuentes de agua o líquidos sin azúcar.
o Evitar la cafeína.
o Beber líquidos durante las comidas.
o Evitar los alimentos condimentados o salados.
o Evitar el tabaco y el alcohol.
o Usar un humedecedor por la noche.
o Masticar goma de mascar o confeti sin azúcar.

Prevención de las enfermedades periodontales y otros problemas oralesEl cuidado adecuado de sus dientes y sus encías es fundamental para la prevención del comienzo de los problemas orales asociados con la diabetes. El Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial (National Institute of Dental and Craniofacial Research) hace las siguientes recomendaciones sobre el cepillado de los dientes y la limpieza con el hilo dental:

Cepillado

· Cepíllese los dientes dos veces al día con un cepillo de cerdas de nylon suaves y redondeadas y una pasta de dientes con fluoruro.
· Use movimientos circulares y movimientos cortos hacia delante y hacia atrás (evite los movimientos bruscos hacia delante y hacia atrás).
· Cepíllese la lengua con frecuencia.

Hilo dental

· El hilo dental debe medir aproximadamente 18 pulgadas (45 cm) de largo en cada uso.
· Use un movimiento vertical entre los dientes.
· Curve el hilo dental alrededor de cada diente y raspe hacia arriba y hacia abajo varias veces, desde debajo de la encía hasta el extremo superior del diente.
· Enjuáguese la boca después de limpiarse con hilo dental

HALITOSIS, MAL ALIENTO

INTRODUCCION

Halitosis, o mal aliento, es una afección de la que se da cuenta muy a menudo. Sea en forma de mal aliento ocasional que siente casi todo adulto sano al levantarse en la mañana, o sea en forma de problemas más serios o graves, desde trastornos metabólicos hasta tumores pulmonares, se dice que la halitosis afecta a casi 50 % de una población. A juzgar por la magnitud del mercado de ventas de colutorios y otros productos contra el mal aliento (de casi un billón de dólares según las últimas estadísticas), la halitosis es un problema personal que preocupa a mucha gente.

ETIOLOGIA

Puede ser, en general, provocada por la descomposición bacteriana de partículas de alimentos, células, sangre y algunos componentes de la saliva. De este modo, 90% de las causas de halitosis se originan en la boca. Como las proteínas y otros agentes químicos en estos materiales se van descomponiendo en componentes más simples como aminoácidos y péptidos, se producen muchas sustancias volátiles (ácidos grasos y componentes de sulfuro) relacionadas con su descomposición. Entre ellas podemos mencionar el ácido propiónico (olor del vómito), ácido butírico (olor de la mantequilla rancia o carne pútrida), ácido valérico, acetona, acetilaldehído, etanol, propanol y diacil.
Otros productos de descomposición pueden pasar a formar parte de las vías metabólicas de las bacterias en la boca que se van desdoblando en compuestos volátiles. Este es particularmente el caso de aminoácidos que contienen sulfuro, como metionina, cisteína y cistina. Los compuestos sulfúricos volátiles (csvs) resultantes, como el sulfuro de hidrógeno, mercaptano de metilo, sulfuro de dimetilo y otras sustancias químicas (cadaverina y putrescina, diaminas fétidas), son, en parte, responsables por el olor de que se quejan los pacientes con halitosis (o la gente próxima a ellos). En el aire de la boca humana se han detectado unos 400 compuestos volátiles. Se ha hallado que son más de 300 las bacterias bucales que causan las concentraciones detectables de cvs asociadas con la halitosis, con más de 80% de especies de placa subgingival solamente.
Se han hallado concentraciones más altas de csvs en los gases bucales emitidos por pacientes con enfermedad gingival, que en los pacientes sanos. Un estudio reciente demostró que las personas que se quejan de mal aliento tenían más lugares/áreas de hemorragias y placas con bacterias hidrolizantes BANA, que las que no habían dado cuenta del mal olor. Los csvs han estado recientemente implicados en un circuito de retroacción que comienza y finaliza con una salud buco dental deficiente. La higiene periodontal inadecuada puede producir inflamación gingival, creando bolsas hipooxigenadas (por ejemplo entre la encía y los dientes), atrapando en ellas bacterias anaeróbicas gram- negativas. Estas bacterias comienzan luego la proteólisis de las proteínas salivales y tisulares, que producen finalmente los csvs. Aparte de los obvios efectos en el olor del aliento del paciente, estos csvs incrementan la permeabilidad de la mucosa oral, aceleran la degradación del colágeno, demoran la cicatrización de las lesiones existentes, y afectan también la función celular gingival y periodontal. Todos estos efectos pueden reforzar o agravar las condiciones iniciales de la salud bucal deficiente que condujeron, en primer lugar, al desarrollo de anaeróbios halitóticos.

LA FUNCION DE LA LENGUA

Las bacterias anaeróbicas gram-negativas implicadas en la halitosis también se encuentran en la capa de recubrimiento lingual, primordialmente en el tercio dorsal, que es limpiada constantemente mediante una interacción mecánica con el paladar duro y los dientes (en contraste con los dos tercios anteriores de la lengua). El cepillado directo, los colutorios y los enjuagues antibacterianos pasan frecuentemente por alto esta zona porque pueden provocar náusea o porque ayuda a aislar la cavidad nasal del líquido con el que el paciente hace gárgaras. La lengua es un refugio excelente para las bacterias anaeróbicas debido a su extensa y continua superficie que presenta papilas gustativas y filiformes y grietas que se relacionan con las glándulas mucosales y amígdalas linguales. El crecimiento bacteriano en la lengua se parece a la acumulación de polvo en una alfombra muy pilosa; es por ello, incluso cuando la periodontitis está vinculada con la halitosis en un tercio de los pacientes (y algunos estudios sugieren que esta asociación no es muy sólida), que el mal aliento de pacientes está más relacionado con la placa del tercio dorsal de la lengua, que con la periodontitis (particularmente lo sugiere un estudio entre las subpoblaciones más jóvenes). El cepillado o limpieza de la lengua puede proporcionar un gran alivio para esos pacientes cuyo reflejo de náusea no se estimula muy fácilmente.

LA FUNCION DE LA SALIVA

Uno se pregunta, que si la cavidad oral proporciona un ecosistema tan apropiado para el crecimiento de bacterias, por qué entonces no está más difundida la halitosis crónica entre la población adulta. La verdad es que mientras el tercio dorsal de la lengua, los espacios interdentarios y los espacios entre encía y dientes proporcionan un medio fértil para el crecimiento per se, la boca es un ecosistema en constante oscilación térmica, química, mecánica e incluso biológica.
Mientras las proteínas salivales son apropiadas para la proteólisis bacteriana, la saliva contiene mucinas, oligosacarinas y otras sustancias son expedidas continuamente en la boca, facilitando la acumulación y expulsión de bacterias mediante una moción fluida normal. La saliva contiene además factores inmunes como inmunoglobulinas específicas. La oxigenación de la saliva inhibe la formación de bacterias anaeróbicas. El habla y la deglución ponen a los dos tercios anteriores de la lengua en contacto con las rugosidades del paladar, lo que sirve para limpiar esta parte de la lengua. Finalmente, cualquier patógeno debe con cientos de otros patógenos, anaeróbicos y aeróbicos, halitóticos y cariogénicos, como también con los cambios ambientales que crean estos otros patógenos. Por ejemplo, el azúcar en la cavidad oral se metaboliza por bacterias aeróbicas, muchas de las cuales producen ácidos como productos residuales. Estos ácidos reducen el pH del sistema por debajo del nivel que las bacterias anaeróbicas halitóticas pueden alimentarse o reproducirse. Lamentablemente, también provocan cavidades.

CONDICIONES SISTEMICAS Y HALITOSIS

Es importante notar que, mientras la higiene oral inadecuada y la saluda bucal deficiente pueden a menudo crear las condiciones ideales para el desarrollo de halitosis, su concurrencia no es precisamente indispensable. Otras causas de halitosis se relacionan con la excreción en la saliva de metabolitos normales (o anormales) de procesos y funciones corporales no-orales, este es el caso de la trimetilaminuria o <<>>, que resulta de la incapacidad del organismo de destruir completamente colina y que conduce a una acumulación en la sangre, y otros fluidos corporales del paciente, de trimetlamina, el compuesto responsable del olor a pescado en el aliento, orina y sudor del paciente. La gente está probablemente más familiarizada con el olor a cetona del aliento de los pacientes diabéticos, y el olor cetósico del aliento de los anoréxicos (y de algunos de los que están a dieta). Los problemas renales que pueden conducir a la uremia, producen un aliento con olor a orina, mientras que los problemas biliares y trastornos hepáticos, como la cirrosis le dan al aliento un olor a ratonil. La leucemia y otros trastornos sanguíneos ocasionan asimismo efectos relacionados.
La halitosis es un trastorno secundario común entre los pacientes con xerostomía, o boca seca crónica, que a menudo es la consecuencia del avance de los años o de la irradiación de la cabeza y nuca, que se emplea para el tratamiento de muchos cánceres. Los medicamentos de uso más común, como los antihistamínicos, los antihipertensivos, y los que se utilizan para combatir la depresión en la enfermedad de Parkinson, pueden provocar xerostomía como efecto secundario. La función salival de los pacientes con xerostomía se debilita, lo que puede agravar o precipitar la periodontitis o simplemente aumentar la concentración salival de los csvs, aumentando por tanto su concentración en el aire espirado. Una disminución en el flujo salival asociado con los ciclos circadianos del sueño es lo que provoca el aliento matinal, que tantos conocen.
El hecho que frecuentemente se relaciona la halitosis con la xerostomía o sueño (cuando el flujo salival disminuye debido a los ritmos circadianos y al cese de la masticación y otra actividad oral-mecánica), demuestra el importante rol que desempeña la saliva en el control de la halitosis. La putrefacción bacteriana de las sustancias químicas es la que causa mayormente la halitosis. La saliva contiene proteínas, carbohidratos e inmunoglobulinas que interfieren con el metabolismo de las bacterias y con la adherencia bacteriana a las superficies orales, y que en algunos casos son bactericidas. Además, el rol de la saliva como un solvente en el ambiente oral químico, sirve para controlar el olor bucal; los compuestos volátiles disueltos en la saliva no huelen hasta que se hayan evaporado en el aire bucal y nuestras mucosas nasales alcanzan a registrar los químicos evaporados en el aire. Es lógico, entonces, que si se reducen sus concentraciones en la saliva por medio de la estimulación del flujo salival, será más difícil para la presión de vapor en la boca, causada por la inhalación o exhalación, evaporarlos en el aire bucal, de modo de hacerlos menos detectables para nosotros y para otras personas. Los productos refrescantes del aliento tienden a ser bactericidas y a estimular la secreción salival. La masticación de chicle también estimula el flujo salival (y la eliminación de bacteria acumulada), la capacidad buffer o neutralizante, y la concentración de factores de defensa oral críticos; el chicle sin azúcar es menos cariogénico que el chicle con sacarosa y otros azúcares, pero tiende a elevar el pH oral, haciendo el ambiente más acogedor para las bacterias anaeróbicas halitóticas.
Otras causas bucales de la halitosis pueden ser la ulceración a causa de diabetes, herpes o trauma, las complicaciones postoperatorias de una amidalectomía, o cirugía reconstructora oral, cánceres bucales, abscesos dentales, candidiasis, alimentos impactados, restauraciones inapropiadas de los dientes, uso de productos de tabaco y dentaduras sucias. Desde hace siglos se ha reconocido que los alimentos ricos en compuestos de sulfuro, como ajos, cebollas o curries (que contienen ambos), son otras de las causas de olor desagradable. Finalmente cualquier número de medicamentos (entre ellos, disulfiram, dinitrato de isosorbide, amonio triclorotelurado, incluso la tetraciclina), puede provocar halitosis como efecto secundario.

TRASTORNOS RESPIRATORIOS Y GASTROINTESTINALES

Las causas respiratorias de la halitosis incluyen la sinusitis, tuberculosis, carcinomas bronquiales, organismos extraños alojados en la cavidad del seno y hasta una faringitis simple. Las posibles causas gastrointestinales son más conflictivas; algunos investigadores aducen que como la función del sistema gastrointestinal está aislada de las vías respiratorias, y como el estado normal del esófago es uno de colapso, el olor del aliento no significa nada adverso acerca de la función gastrointestinal.
Se han registrado casos de halitosis asociada con hepatitis, fístula colonogástrica (una complicación muy rara en la enfermedad de Crohn), con fístula aorto entérica y con varios divertículos. Otros investigadores (en trabajos todavía no ampliamente reproducidos), han estudiado patrones de halitosis en parejas y han sugerido una posible vinculación entre la bacteria Helicobacter pylori (implicada en las úlceras estomacales) y el olor del aliento. Este trabajo parece compartir ciertos principios con las recientes pruebas de H. Pylori en el aliento.
Un estudio italiano entre la relación entre la infección H. pylori y la halitosis, observó una correlación muy elevada entre la eliminación de H.pylori y la desaparición de halitosis (medido por el análisis de compuesto de sulfuro). No obstante, la terapia de erradicación doble que eliminó el H.pylori puede haber eliminado otra bacteria también presente. El estudio observó además que en presencia de H.pylori, los colutorios de clorhexidina no parecen ser completamente efectivos contra la halitosis.

DIAGNOSTICO

Durante siglos, el diagnóstico y medición de la halitosis se hacían a través de una evaluación humana, a través del propio sentido del olor, del olor de la saliva o aliento del paciente. Si bien los que tenían experiencia en evaluar el olor pueden haber desarrollado un grado de acuidad con respecto a compuestos específicos (en la investigación actual todavía se utilizan los expertos del olor), el procedimiento era muy subjetivo y no parece ser ahora muy apto como base para los diferentes tipos de diagnóstico. El proceso sensorial humano limita también la habilidad de los expertos para aislar un compuesto determinado, creando una relación hipo-aditiva no lineal entre el número de sustancias malolientes presentes y el número que puede ser detectadas por quienes evalúen la situación.
El diagnostico personal parece particularmente deficiente, porque un sentido del olfato que funciona normalmente, se desensibiliza ante los olores continuos. Además, los factores psicológicos como la paranoia, la esquizofrenia y un trastorno obsesivo-compulsivo pueden distorsionar el sentido del olfato del paciente ante su propio olor bucal, lo que puede conducir a una forma de hipocondría conocida como . Un estudio llevado a cabo en 1996, observó que la valoración personal del olor bucal era mucho más elevada que la asignada por un juez del olor y que no estaba asociada con la salud periodontal. En quienes se quejaban se había registrado un valor psicopatológico relativamente más elevado en un perfil <>, que en un grupo de referencia de igual edad y sexo, en el que no se había comprobado halitosis.
Un estudio japonés reciente es indicativo de los problemas de diagnóstico personal. Ha hallado que los pacientes, que se quejaban principalmente de halitosis, era mucho menos probable (por un factor dos), diagnosticar halitosis que en los pacientes que se quejaban en primer lugar de otra afección (digamos, periodontitis o gingivitis), y secundariamente de halitosis. Los investigadores llegaron a la conclusión de que la mayoría de los pacientes cuya primera queja era la halitosis no padecían realmente de halitosis, sino de una halitosis ilusoria debido a suposiciones basadas en las actitudes de otras personas. No es de asombrarse que los investigadores observaron que los pacientes que se quejaban de halitosis peor que no se les confirmaba el diagnostico, eran los que se sentían más disastisfechos con la calidad del tratamiento recibido.
Otro estudio de evaluación personal, utilizó una prueba microbilógica para diferenciar entre la halitosis psicogénica y orgánica. La prueba consistió en observar la precipitación de sulfuro de plomo sobre el extremo de un aplicador embebido en un medio de cultivo de bacterias anaeróbicas con suplementos especiales. La prueba era lo bastante eficaz para clasificar a los pacientes cuya condición (de halitosis psicogénica y orgánica), había sido establecida por un método de entrevistas.
Entre las medidas más objetivas figuran el uso de monitores portátiles de sulfuro, cromatografía de gases, detectores de llama fotométrica, y espectrómetros de masa. Como estos procedimientos de medición varían desde los más limitados pero convenientes hasta los más caros y pesados, una gran cantidad de investigación dental está dedicada a establecer una correlación de costo más bajo para los reconocidos marcadores clínicos de la halitosis. Niveles de sustancia como BANA (benxolarginina-2-naftilamida hidrolizados por mucha microflora oral) son utilizadas como instrumentos para determinar los niveles de las sustancias químicas implicadas en la halitosis que otras sustancias más caras de detectar. Se ha demostrado que la prueba BANA, por ejemplo, es muy útil para detectar compuestos que causan la halitosis pero que son independientes de los niveles csvc.
Un estudio reciente sobre las técnicas de medición actuales de cuenta del progreso obtenido con detectores de óxido de zinc y de quemiluminescencia nitrógena. El detector de queminluminescencia, por ejemplo, permite la medición precisa de los compuestos de nitrógeno (como indol y cadaverina) en las matrices orgánicas. Esto puede ayudar a los investigadores a determinar si estos compuestos nitrogenados están presentes en hasta ahora concentraciones no detectables en el aliento.
Un estudio japonés de 1996, que utilizó un semiconductor de film delgado de óxido de zinc ha demostrado que esta tecnología sensorial puede ser eficazmente utilizada en la elaboración de monitores de halitosis fáciles de manipular. El monitor, que detecta los csvs en el aliento, tenía medidas que estaban muy correlacionadas con las de los expertos de olores, con los monitores portátiles de sulfuro y con el cromatógrafo de gas.

TRATAMIENTO

El tratamiento costo-efectivo y seguro del mal aliento debe incluir el cepillado regular de los dientes, hilo dental y limpieza de la capa de recubrimiento de la lengua. Estas técnicas ayudan a controlar la microflora oral que es la causa de la halitosis y de la caries dental. La investigación ha demostrado que las concentraciones salivales de tiol (como mercaptano), que son los precursores del olor bucal desagradable, pueden ser considerablemente reducidas mediante el uso de soluciones o pastas dentífricas que contienen peróxido de hidrógeno. Los colutorios que contienen gluconato han demostrado ser efectivos para controlar los microbios orales, aunque producen efectos secundarios, como la tinción dentaria. Los tratamientos más avanzados, como el uso de antibióticos, están raramente indicados, salvo en los casos de infecciones orales postoperatorias.